sábado, 2 de diciembre de 2006

A esto me refería

Controles para medir el nivel de sumisión. Disculpen las molestias.

viernes, 1 de diciembre de 2006

¡VIVA EUROPA!

Tanta (tantísima) mierda con no llevar más de 100 mililitros de líquidos en un avión por su seguridad, y los que juegan a lo grande pueden llevar polonio 210, cosa radiactiva.
[ Aquí ->] El presidente ejecutivo de British Airways, Willie Walsh, ha estimado en 33.000 el número de pasajeros que han podido viajar en algunode los 221 vuelos realizados por los aparatos afectados por la investigación. (¡OJO AL JETO DE PUTIN! ¿No le recuerda a nadie a 007?)
Como esto tampoco es que lo lea mucha gente, no pasa nada si escribo en esta misma entrada que los niños de hoy en día son tan pollinacos porque tienen acceso a las armas más fácilmente que los niños norteamericanos, que es otra cosa que tenía ganas de decir despues de leer esto:
[ Aquí ->] (Los jugetes peligrosos retirados) provocaban asfixia, lesiones por aristas, intoxicación, estrangulamiento, quemaduras y descargas eléctricas.
Ya está. Otro día, si me acuerdo, les hablaré de una cosita de uso común que seguro que todos ustedes tienen, igual que yo, y que les mancha las manos de sangre. Una pista (pincha la imagen para flipar):
Señor con las manos libres y ensangrentadas
¡Desde que me enteré, ya no me preocupo por las radiaciones espermicidas!

Me encantan los hipervínculos...

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Mentira

La gallina de los rizos de oro Si alguien leyera este blog (sigh!), probablemente se rasgaría las vestiduras, y diría que dónde tengo el gusto musical para decir que David Bisbal actúa bien. ¿O no? Ante eso me prevengo y antepongo, frente a mi gusto musical, mi gusto espectacular. Eso será mi escudo ante la feroz crítica que pueda ejercer alguno de mis ceros y ceros de lectores.
En realidad, el espectáculo por el espectáculo no es cosa que me entre, pero un playback de David Bisbal le da un nuevo sentido al concepto de (véase) playback. No hace (VÉASE) playback porque no sea un artista musical (cosa que no soy yo quien lo pone en entredicho), hace playback porque lo suyo es el baile. No pagaría un dolar por verle actuar, pero tengo que reconocer que ese muchacho se deja las pestañas, amén de que se expone al brote de artritis reumatoide precoz que le va a provocar esa manía suya de pegar saltos y caer de rodillas. En ese aspecto, el playback resulta enriquecedor, al menos a quien el espectáculo por el espectáculo le parezca algo que puede albergar algún tipo de riqueza (google://"David Bisbal cobra uns 300.000 euros").

Otras veces los playbacks giñan el ojo al humor más sano: ¡el de meterse con la gente por ser patosa! Como cuando a Chenoa se le cayó el micrófono y la tía cantaba con tan potente voz que aún se le oía (Conste: no pongo enlace al vídeo porque eso pasó antes de que se inventara el youtube, en los albores de internet).

Oso con perezaPero, ¿qué sentido tiene ver a los tipos de Pereza haciendo el manta, sin encajar ni una PUTA nota del instrumento que tocan con la música que suena? El guitarrista haciendo-como-que-toca en la guitarra una melodía de la que, al menos en lo que suena, se encarga el piano. El baxista-vocalístico tocando(se) el ba(da)jo cuando no-suena, o no-tocando cuando suena. Y la otra tiparraca de la guitarra mirando al suelo. Pero parece que eso vende. Es ridículo. ¿O no? Opino que más que hablarle a la pared.